¡No debemos dejar de orar!

leaders web spGracias por orar tan fielmente por la transición que se está llevando a cabo desde la elección estadounidense de su nuevo Presidente. La Biblia claramente nos dice en 1 Timoteo 2:1-3 que “se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres,  por los reyes y por todos los que tienen autoridad, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad”. Un amigo me dijo hace poco que un funcionario electo dijo del cuerpo de Cristo que “ustedes oran para que quedemos en el cargo y luego nos abandonan ahí”. ¡No debemos dejar de orar!

Si su nación llevará a cabo elecciones este año, déjenoslo saber para que podamos unirnos a usted para que quede el hombre o mujer de Dios en el cargo en su nación. Al acercarnos al advenimiento de Cristo, es importante que haya hombres y mujeres elegidos por Dios liderando a las naciones del mundo.
Jane Hansen Hoyt, (Post de Facebook el 15 de marzo)

Purificación

desert web spDios nos está separando. Él nos está limpiando y trayéndonos hacia Sí mismo de maneras más profundas. Hay un anhelo en nuestro corazón por la santidad y pureza que vienen de Él. Cuando hablo de santidad, no me refiero al legalismo, a actividades religiosas que generan auto justificación o algún tipo de esfuerzo propio. Entendemos que toda la vida cristiana es una vida vivida espontáneamente delante del Señor... porque la vida del Señor está dentro nuestro. A la verdad, “ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”. Confiamos en esa vida. Hablamos de milagros, señales y prodigios. Fluirán de nuestra vida fácilmente, al continuar permitiendo que el Espíritu de Dios nos limpie más del mundo. Él está preparándose un pueblo para Sí mismo, un pueblo para Su gloria, un pueblo de santidad y un pueblo que lleve el poder de Su gloria en nuestro ser... Mi corazón estalla con el anhelo de entrar a este lugar con Dios. No es un sentimiento de condenación, sino de regocijo. Dios está tallando a través del canal en el desierto de mi corazón para derramar más de Sí mismo en él. ¿Me acompaña? (Jane Hansen Hoyt, extracto de Sweet Waters)