Somos más fuertes cuando estamos juntos.

Permanezca vigilante. Permanezca en oración.

Este es un extracto de una de las publicaciones de Jane en Facebook. Siga a Jane en Facebook para leer palabras constantes de impartición e inspiración para profundizar su caminar con el Señor.

Aunque siempre estamos en oración por quienes están en liderazgo, siento que es un momento muy urgente en el que las personas en puestos de liderazgo deben estar rodeados de oración seria y constante. No solo oraciones tipo, “bendícelos, Señor”, sino oraciones estratégicas contra el orgullo, el ensimismamiento, el pecado de cualquier tipo, y la consabida ceguera que les impide ver –y, por lo tanto, les impide arrepentirse por– la destrucción en sus propias vidas y en las vidas de quienes les siguen.

Esto me hace pensar en la escritura en 2 Tesalonicenses 2:1-3, “Ahora, con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no sean movidos fácilmente de su modo de pensar ni sean alarmados ni por espíritu ni por palabra ni por carta como si fuera nuestra, como que ya hubiera llegado el día del Señor. Nadie los engañe de ninguna manera; PORQUE ESTO NO SUCEDERÁ SIN QUE VENGA PRIMERO LA APOSTASÍA y se manifieste el hombre de iniquidad, el hijo de perdición.”

resplandeciente

Que Él crezca

Este es un extracto de uno de los blogs de Jane. Para leer el blog completo, visite: Que Él crezca

Una amiga me recordó un artículo que había salido publicado recientemente en la revista Charisma. El título era, “¿Escuchas la alarma?” El autor hablaba de la tormenta que se avecina. Mi naturaleza no es la de ser alarmista. Sin embargo, con el incremento del discurso de odio y la violencia en el mundo, es imposible no percatarse de que vivimos en tiempos que manifiestan cada vez mayor oscuridad. La necesidad de luz, de una luz resplandeciente, es algo que la gente anda buscando cada vez más. Las personas andan en búsqueda de esperanza, aliento, y del fundamento sólido que la verdad brinda... siento que hay urgencia en dar ciertos pasos necesarios, siguiendo las llamadas que el Señor ha estado haciendo. Lo hacemos sin una sensación de temor, sino porque estamos preparados.

  • Tome tiempo en silencio para sentarse ante Su presencia.
  • Tome tiempo para conversar con Él.
  • Ore desde una postura de paz.
  • Hable desde ese lugar de quietud interna.

Que Él crezca en su interior para que su luz sea aún más resplandeciente.